La Convención contra la Tortura - una visión más necesaria que nunca (2014)

Pronunciamiento público:

No se puede torturar a nadie, no importa quién sea o lo que se piense que haya hecho. Hace 30 años, la comunidad internacional, representada en la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptó la Convención contra la Tortura que establece este importante principio en el derecho internacional. Este histórico tratado también marcó la pauta para un cambio en el enfoque de la protección de los derechos humanos. Al igual que otros tratados de derechos humanos, la Convención contra la Tortura exige rendición de cuentas por las violaciones. Sin embargo, es importante destacar que va más allá. La Convención contra la Tortura es el primer tratado que reconoce que la prohibición y el castigo no nos protegen de los abusos del Estado. La Convención obliga a los Estados a establecer medidas de protección para prevenir la tortura y los malos tratos antes de que ocurran. Atraviesa el velo secreto de la práctica estatal y pone de manifiesto los factores de riesgo que conducen a la tortura.

Esta es la visión que la APT busca lograr el día de hoy.