La realización de una visita de monitoreo preventivo

La apertura de los lugares de detención al escrutinio público es esencial para garantizar el respeto de los derechos de las personas privadas de libertad. ¿Qué significa esto en la práctica?

Los órganos de monitoreo han desarrollado un plan de trabajo que consta de cuatro fases:

1. Preparación de la visita

Para que la visita pueda realizarse en las mejores condiciones posibles, debe estar bien preparada. Por lo tanto, antes de la visita los equipos de monitoreo deben:

  • Resumir la información disponible sobre el lugar que se va a visitar (resumen de la información obtenida durante las visitas anteriores o procedentes de otras fuentes, sobre la capacidad del lugar, sobre cualquier problema conocido, etc.) y sobre la legislación y las políticas públicas relevantes
  • Definir los objetivos específicos de la visita
  • Organizar el trabajo del equipo de visita, preparar los formularios o cuestionarios, definir las tareas y responsabilidades, entre otras, y encargarse de las cuestiones logísticas.

 

2. Documentación objetiva y profesional obtenida in situ

El órgano de visita determina, lo más exhaustivamente posible, las condiciones de detención resumiendo y combinando los siguientes elementos:

  • El punto de vista de las autoridades, del personal y de los diferentes profesionales a cargo de las personas privadas de libertad;
  • El punto de vista de las personas privadas de libertad;
  • El punto de vista de otras fuentes disponibles (abogados, familiares de las personas detenidas, asociaciones, organizaciones no gubernamentales);
  • Las observaciones que obtienen de primera mano los miembros del equipo de visita en el lugar de detención.

 

3. Análisis

A continuación, los mecanismos de visita analizan si las condiciones de detención cumplen con los estándares nacionales e internacionales. El objetivo del monitoreo es intentar comprender las causas originarias de cualquier incumplimiento de estos estándares. Dicho incumplimiento se debe generalmente a una combinación de factores, tales como:

  • Los estándares nacionales no concuerdan con los internacionales
  • Los estándares no se aplican o se aplican tan sólo de forma parcial, debido a la formación deficiente del personal, la existencia de una cultura profesional que no se ajuste a los estándares, la falta de recursos humanos o materiales, etc.

 

4. Formulación de recomendaciones y seguimiento

El análisis se utilizará para formular las recomendaciones más importantes y pragmáticas, en lugar de hacer hincapié únicamente en los estándares. El órgano de monitoreo tiene entonces que definir una estrategia para garantizar la aplicación de las recomendaciones.
 

El seguimiento de la visita

Las visitas de monitoreo no constituyen un fin en sí mismas, sino el primer paso de un largo proceso para mejorar el trato de las personas detenidas y las condiciones de detención, a través del diálogo cooperativo con las autoridades. Por lo tanto, las acciones realizadas tras una visita resultan fundamentales para prevenir la tortura y otras formas de malos tratos.

Después de realizar una visita, los equipos de monitoreo deberán elaborar un informe sobre la visita, que incluya las recomendaciones necesarias. Esta tarea debe realizarse poco después de la visita y el informe debe ser presentado a la persona encargada del lugar de detención y si es necesario a las autoridades superiores. Los informes tendrán mayor credibilidad para las autoridades penitenciarias y el resto de partes interesadas si se presentan de forma inmediata.