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La evaluación de nuestro trabajo

Participamos en proyectos en los que mantenemos una estrecha colaboración con contrapartes locales y otros actores relevantes y donde creemos que nuestro trabajo tendrá un impacto positivo en el ámbito de la prevención de la tortura y los malos tratos. La estrategia de la APT consiste en otorgar poderes y capacitación a los actores relevantes para prevenir la tortura.

Todas nuestras actividades son parte de una estrategia a largo plazo para lograr nuestros objetivos, revisados durante las reuniones estratégicas anuales y supervisados durante las reuniones internas de evaluación y monitoreo celebradas periódicamente.

Recopilamos, sistemáticamente, comentarios acerca de nuestras formaciones y talleres e informamos a nuestros donantes, a nuestros miembros y a todas las contrapartes y partes interesadas acerca de nuestros resultados y conclusiones. Nuestras formaciones se centran en una evaluación detallada de las necesidades e incluyen procedimientos de réplica e institucionalización del aprendizaje para los beneficiarios.

Para los proyectos de mayor envergadura, la APT solicita una evaluación externa.

La medición de la prevención

La naturaleza misma del trabajo preventivo hace que sea difícil de evaluar. Por ejemplo, apenas existen datos fiables y cuantificables sobre la continuidad de la tortura. También somos muy cautos a la hora de realizar cambios en determinadas actividades, ya que sabemos que los avances en materia de derechos humanos son el resultado de una combinación de factores y del trabajo conjunto de muchos actores.

Sin embargo, la APT se compromete a demostrar el impacto positivo de su labor. La entrada en vigor de nuevas leyes para sancionar la tortura, una mejor aplicación de las garantías contra los abusos, el establecimiento de nuevos órganos para prevenir la tortura (incluidos los MNP), el monitoreo periódico de los lugares de privación de libertad, la aplicación de las recomendaciones de los órganos de monitoreo, etc., constituyen ejemplos indiscutibles de que el trabajo de la APT y de los demás actores en el ámbito de la prevención de la tortura logra marcar diferencias.

Para una reflexión más detallada sobre los desafíos inherentes a la evaluación del impacto de las tareas de derechos humanos, consulte el informe del ICHRP: No Perfect Measure: Rethinking Evaluation and Assessment of Human Rights Work.

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